Cómo acompañar la adolescencia y no morir en el intento: el no esfuerzo

El no esfuerzo es estar en el momento presente haciendo, pero desde un estado mental apertura, de permitir que las cosas sean como son.


El no esfuerzo es también ese permiso interno que le otorgo a la otra persona desde mi presencia.


El no esfuerzo o no acción no significa que no tenemos que hacer nada. Es estar en conexión con la experiencia del momento presente y con una atención abierta permitir que las cosas ocurran.


Esta intención tiene mucho que ver con lo que en el deporte o la danza se conoce como el estado de flujo. Se trata de un momento en el que la persona está totalmente en un estado de fluidez con lo que está haciendo: su mente y su cuerpo son una unidad.


“Todo cuanto importa es este preciso instante en movimiento. Haz que este instante sea vital y merezca ser vivido. No permitas que pase inadvertido, y sin ser aprovechado”. (Martha Graham)








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