Diez consejos para lograr bienestar en tiempos de Covid-19

Actualizado: ene 14

Por Pelin Kesebir (*)




1) Experimentar emociones negativas como ansiedad, miedo y frustración es inevitable cuando se atraviesa por una época de incertidumbre e inquietud masiva. Durante el tiempo que se avecina, es probable que experimente estas emociones más de lo habitual. Reconozca sus emociones negativas y acepte su derecho a existir, pero no las alimente. En su lugar, haga todo lo posible para identificar cuando las emociones disruptivas se están apoderando de su mente y lo están llevando a presentar comportamientos erráticos.


2) Si es propenso al estrés y la ansiedad, es posible que actualmente tenga dificultades para enfrentar esta situación. Intente recordar que no está solo en sus preocupaciones. En una circunstancia sin precedentes, este virus es una amenaza para prácticamente todas las personas en la tierra, desde Madison hasta Madrid, desde Estambul hasta Islamabad, desde El Cairo hasta Caracas. Cada uno de nosotros tiene razones suficientes para estar preocupados por el bienestar personal y el de nuestros seres queridos. Esto nos une a miles de millones de personas. Reflexionar sobre este destino común y sobre cómo realmente estamos “todos juntos en esto” puede ayudar a sentirnos menos solos y, por lo tanto, aliviar nuestras ansiedades.


3) Para contrarrestar las inevitables emociones negativas, trate de encontrar formas de experimentar emociones positivas, tales como calma, alegría, gratitud y amor. ¿Cuáles son las pequeñas cosas que puede hacer para cultivar estas emociones en su vida? Por ejemplo, para cultivar la gratitud, puede pensar en todas las cosas que aún puede realizar (en lugar de centrarse en las cosas que ya no puede hacer). O puede intentar encontrar alegría en los momentos más sencillos de la vida, como tomar un té, leer un libro o hablar con un amigo. A medida que intente esto, tenga en cuenta que si bien es conveniente que se esfuerce para sentirse mejor, intentar forzar las emociones positivas o fingirlas probablemente resulte contraproducente.


4) Como en todas las situaciones que implican incertidumbre, es esencial centrarse en el presente y en lo que está bajo nuestro control en lugar de preocuparse por el futuro impredecible. Pregúntese: “Sabiendo lo que sé ahora ¿Qué es lo que hay que hacer?”, y actúe en consecuencia. Mientras lo haga, sepa que está haciéndolo lo mejor que puede.


5) Haga un esfuerzo para obtener información precisa sobre el brote y sobre las precauciones que debe tomar. Pero más allá de eso, comprenda que pasar mucho tiempo inmerso en los medios de comunicación probablemente puede ser más perjudicial que útil. Centrar demasiado nuestra atención en lo incontrolable es una receta infalible para el sufrimiento. En su lugar, una vez que esté seguro de haberse informado lo suficientemente bien como para tomar las medidas correctas, concéntrese en su propia agenda y en las áreas de su vida que pueda controlar.


6) Hágase consciente de cómo influyen sus emociones y estado de ánimo en las personas que le rodean. En la medida de lo posible, irradie calma y fortaleza. Actúe en base al principio de que incluso cuando las cosas son objetivamente negativas, difundir miedo y pánico no sirve de nada. También recuerde que todos están tratando de lidiar con su propia ansiedad y frustración en este momento. Por lo tanto, sea amable y comprensivo con los demás (así como con usted mismo).


7) Uno de los mayores antídotos contra la ansiedad es tomar medidas y avanzar hacia nuestros objetivos. Fíjese metas para estos días y tómelas en serio. Perseguir estas metas dará sentido y estructura a sus días y lo distraerá de preocupaciones inútiles. Del mismo modo, sería inteligente utilizar este tiempo extraordinario para mirar su vida en perspectiva y reflexionar sobre qué puede hacer para acercar su vida a sus valores e ideales.


8) Es casi seguro que hay personas que han sido más golpeadas por esta crisis que usted. Pregúntese qué puede hacer para ayudar a otros a superar este difícil momento, pensando especialmente en los más vulnerables y necesitados. Dejar de pensar sólo en nosotros mismos y ayudar a los demás es una de las formas que, con mayor seguridad, nos hace sentir bien.


9) Cuide bien su cuerpo. Esto es crucial no solo para su sistema inmunológico, sino también para su salud mental. Tenga en cuenta que todo lo que es bueno para nuestros cuerpos también es bueno para nuestras mentes. Coma abundantes frutas y verduras, descanse bien y encuentre maneras de mantenerse físicamente activo todos los días, incluso cuando esté en casa. No se deje estar.


10) No pierda el sentido de la perspectiva. Los tiempos difíciles, las crisis y los traumas son una parte inevitable de la vida. Ninguna persona, ninguna sociedad y ningún período histórico están exentos de sufrimiento. Si bien a todos nos ha afectado esta pandemia, tenga en cuenta que podría haber sido mucho peor. Por ejemplo, este virus podría haber afectado gravemente a niños y adolescentes, o ser mucho más mortal. O bien, podríamos haber estado a siglos de distancia del conocimiento y la tecnología necesarios para enfrentar esta crisis de manera efectiva, tal como fue para nuestros antepasados. Recuerde que incluso las situaciones más adversas en la vida pueden contener las semillas de algo positivo. Gracias a los aprendizajes de esta pandemia, la humanidad probablemente saldrá mucho menos dañada de la próxima. Además, una vez que la vida vuelva a la normalidad, seremos personas un poco más sabias y valoraremos lo que hasta ahora hemos dado por sentado.


(*) Pelin Kesebir es científica asistente del Center for Healthy Minds. El artículo original ha sido publicado en el Center for Healthy Minds.

Fotografía de Manuel Peris Tirado